Poema de los átomos

Baila, como si nadie te estuviera mirando,
Ama, como si nunca te hubieran herido,
Canta, como si nadie te hubiera oído,
Trabaja, como si no necesitases dinero,
Vive, como si el cielo estuviese en la tierra.

Rumi

¡Repetimos!
¡Amanece, oh día!
Irradia tu luz, los átomos están bailando.
Gracias a Él el universo está bailando.
Asciende en éxtasis más allá del cuerpo y de la mente.
Te susurraré al oído el lugar a donde les conduce su baile.
Todos los átomos del aire y del desierto están danzando como locos, confusos y embriagados por los rayos de luz.
Pero no son tan distintos de nosotros, felices, abatidos, perplejos o desconcertados, que somos los seres que habitamos el rayo de luz del Amado.
Nada más se puede decir.

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Sw. Veet Agustin